domingo, 12 de junio de 2011

Usos de las redes sociales en el mundo educativo

(Artículo escrito para Coordinación TIC 2.0)

En este artículo hablaremos brevemente de tres funciones muy distintas que pueden desarrollar las redes sociales en el mundo educativo.

Centros docentes

Los centros docentes como tales deberían estar presentes en las redes sociales como parte de su estrategia de formación de una identidad digital propia. No es difícil encontrar en Facebook grupos donde se pone de vuelta y media un colegio, sus profesores o sus métodos.

Aunque este tipo de actividades es totalmente minoritario para el conjunto de las que se desarrollan en Internet, y más concretamente en las redes sociales, un centro educativo cuya única presencia en Internet se limita a su propia página web se verá muy perjudicado con la existencia de uno solo de estos grupos. Padres y alumnos que buscan un nuevo centro educativo no deben verse afectados por actitudes vandálicas de este tipo que suelen ser, además, totalmente falsas.

La presencia de los centros no debe verse únicamente desde el punto de vista negativo de compensar los aspectos desagradables sino también como un servicio más de información para alumnos sus familias y aquellos que deseen conocer la actividad del centro educativo. Por estos motivos recomendamos la creación de un grupo o página en Facebook (véase el gráfico siguiente)  así como el uso de Twitter para la difusión de noticias sobre nuestro centro.



Podemos ver aquí algunos ejemplos en el uso de redes sociales por parte de algunos centros educativos:

Redes sociales para la formación del profesorado

El uso de las redes sociales para la formación del profesorado es uno de los usos a los que muchos han llegado prácticamente sin darse cuenta. No hay mejor forma de estar al día y aprender que estar integrado en alguno de los numerosos grupos que podemos encontrar en la Red. Twitter proporciona un acceso más rápido, directo y personal hacia aquellos que nos interesan (personas con nuestros intereses, inquietudes y que trabajan en lo mismo que nosotros). Facebook y otras redes sociales nos brindan la oportunidad de pertenecer a grupos estables donde la colaboración y el compartir lo que uno sabe es la base de su funcionamiento.
En Twitter podemos acudir a la lista de docentes en Twitter para encontrar personas que estén relacionadas con uno mismo. Esta lista está encuadrada en el proyecto Wiki EduTwitter que, además, publica diariamente los enlaces más valorados por los docentes en el Nuevo Diario EduTwitter.
En Facebook disponemos de un amplio repertorio de grupos de temática educativa para profesores. Aquí tenemos algunos de ellos:

Redes docentes para alumnos

Las redes sociales creadas específicamente para los alumnos con función docente es una de las actividades más interesantes que podemos realizar con ellas. Una red social creada específicamente para los alumnos nos permitirá aprovechar toda su potencia comunicadora con los indudables beneficios que nos puede aportar en el proceso educativo. Se citan a continuación algunas de ellas:
  • Acercamiento profesor/alumno
  • Incremento de la comunicación
  • Aumento del sentimiento de comunidad educativa
  • Facilita el aprendizaje (espacio común)
  • Incrementa la eficacia en el uso TIC
  • Facilita la coordinación del trabajo
  • Se incrementa el aprendizaje informal
  • Fomenta y democratiza las relaciones
Es de vital importancia saber qué tipo de red vamos a utilizar y las precauciones que debemos tener en cuenta desde el momento en el que trabajamos con menores de edad. Pueden ampliarse estos puntos con la lectura del artículo: Aspectos a tener en cuenta a la hora de crear una red social educativa
Sobre el uso de Facebook mi recomendación personal sería utilizarlo con mucha precaución con los alumnos y no antes de 4º de la ESO. En cualquier caso obligar a un alumno a obtener una cuenta en Facebook no se debería hacer ya que podemos tener problemas con los padres. Aunque no les obliguemos directamente se puede hacer de forma indirecta ya que si escribimos mensajes relacionados con la asignatura desde un grupo o nuestro perfil les estamos obligando a registrarse en el servicio para no quedarse atrás.

lunes, 25 de abril de 2011

‘Superficiales’ de Nicholas Carr, una visión romántica del pensamiento humano

superficiales-nicholas-carr1 Acabo de terminar de leer el famoso libro de Nicholas Carr Superficiales. Había oído hablar mucho de él, había leído varias de las entrevistas que le han hecho [1] [2] y algunos comentarios sobre el mismo como el de Eduardo Larequi en su blog La Bitácora del Tigre a través del artículo: Superficiales, un libro que hay que leer.
Es imposible hacer una crítica medianamente exhaustiva de este libro puesto que sería necesario escribir otro. Así pues me limitaré a comentar alguna de las ideas que me han parecido más importantes durante su lectura.
Lo que más me ha llamado la atención es la afirmación de que el autor del libro, Nicholas Carr, había perdido capacidad de concentración debido al uso de Internet. Le cuesta leer textos largos y sumirse de lleno en la lectura. Algo que choca frontalmente con mi experiencia particular. No solo no he notado en absoluto ninguna disminución en mi concentración sino que en los cuatro últimos meses he leído 22 libros. Dos en formato papel y 20 en la pantalla de mi móvil. Jamás había leído tanto como ahora y el motivo es precisamente uno de los que Carr descalifica: el uso de la tecnología. Disponer de un pequeño dispositivo que siempre llevo encima me ha permitido leer en lugares y momentos donde antes no podía hacerlo. Para leer un libro en papel (o en un eBook, que viene a ser lo mismo que un libro en papel) requiere cargar con el libro, algo que habitualmente no se hace a no ser que uno sepa que va a disponer de tiempo para leerlo. El libro de Carr lo he leído en dos días, aprovechando las vacaciones de Semana Santa. No porque haya hecho lectura superficial, diagonal o me haya saltado los párrafos más farragosos, sino porque le he dedicado horas a la lectura, algo que Carr parece que no puede hacer.
No se puede generalizar la situación personal. Del mismo modo que no pretendo que nadie lea 5 libros mensuales (porque no comparten ni mi situación personal ni mis intereses), es muy arriesgado elevar a la categoría de universal la actitud contraria, tal como intenta Carr en este libro.
Aporta una gran cantidad de estudios y trabajos que aparentemente corroboran su tesis de que Internet nos hace menos profundos. Trata el problema de leer textos en formato hipertextual (por las distracciones que lleva) o la merma en la capacidad intelectual que supone disponer de la información en Internet sin necesidad de memorizarla (tal como Sócrates decía que iba a suceder con la escritura).
Carr magnifica de forma reiterativa durante todo el libro los efectos negativos de la tecnología, algo que queda perfectamente reflejado en este párrafo:
“Cuando se inventó el telar los tejedores pudieron fabricar en una jornada laboral mucha más tela de la que habían podido hacer a mano, pero sacrificaron parte de su destreza manual, por no hablar de su “sensación” del tejido. Sus dedos, en términos de McLuhan, se adormecieron. De manera similar, los agricultores perdieron parte de su sentido de la tierra cuando comenzaron a arar con rastrillos tirados por tractores mecánicos. El trabajador agrícola industrial de hoy en día, sentado en la cabina de un gigantesco tractor con aire acondicionado, rara vez toca la tierra en absoluto, aunque en un solo día pueda labrar lo que su antecesor, azada en mano, no podría haber roturado en un mes. Al volante de nuestro coche podemos cubrir una distancia mucho mayor de la que recorreríamos a pie, pero perdemos esa intima conexión del caminante con la tierra.” Páginas 252 y 253.

Esta línea argumental le lleva a rechazar Internet. Pero el lector se habrá dado cuenta de que estos efectos negativos son de carácter más bien débil si no irrelevantes para la sociedad. La acumulación de este tipo de datos y efectos negativos, como los del párrafo anterior, no suponen un argumento válido para descalificar el uso de la tecnología.
¿Por qué digo que Carr tiene una visión romántica del pensamiento humano? En parte por esta visión negativa de la tecnología y porque en no pocas ocasiones a lo largo del libro habla de volver a la naturaleza, de lo bueno que es meditar en el claro de un bosque o en la quietud del campo. Algo sin duda deseable, pero no todos disponemos de una casa con jardín o en plena naturaleza (ejemplos que pone de sí mismo cuando se retiró a su casa en el campo, sin más uso de Internet que el correo electrónico, para poder escribir este libro). Es únicamente una bella idea que realmente no lleva a ninguna parte. Sin embargo para él es algo central en su pensamiento y lógica argumental.
En numerosas ocasiones equipara leer en Internet a leer libros. Esta visión está totalmente sesgada, ya que cuando dice que al leer páginas web los usuarios realmente no leen sino que saltan de un lado a otro de la página buscando palabras relevantes debería compararlo también a cuando leemos por la calle los carteles publicitarios, delante de la televisión, los anuncios o cuando buscamos algo en la guía telefónica en papel. Los estudios que presenta Carr se limitan a comparar leer páginas web con leer libros o textos que deben comprender. Hay que tener en cuenta algunas consideraciones ¿cuántos libros lee realmente la gente? Quizás está comparando hábitos de lectura en Internet con la nada. O sea, personas que efectivamente utilizan Internet pero que nunca lee más de 4 ó 5 libros al año, con lo que difícilmente pueden tener unas formas de lectura sólidamente establecidas (recordemos que todo el libro está dedicado a la profundidad de pensamiento que deriva de la lectura sosegada de libros en papel).
Si ciñésemos y restringiésemos los estudios a las personas que leen con profundidad y de forma constante (que no hace todo el mundo, aunque en el libro esto no se tiene en cuenta) con los que utilizan Internet por el mismo motivo por el que leen un libro, estoy convencido de que los resultados serían distintos. Por supuesto me refiero a los momentos en que, los que utilizan Internet, lo hacen con la misma motivación que al leer un libro en papel (motivos profesionales, literarios, consulta, etc.) eliminando los usos lúdicos, de pasatiempo, gestión, etc de Internet. Esto no se tiene en cuenta en ningún momento y constantemente se mezclan usos lúdicos (y otros que nada tienen que ver con el pensamiento profundo) de Internet con la lectura de libros en papel (de forma profunda). Es decir, continuamente se comparan los usos múltiples de Internet con los restringidos de los libros, lo que da lugar a una visión sesgada y falseada de la realidad.
En el libro tampoco se tiene en cuenta algo que estoy seguro que es un factor de gran importancia. Me refiero a la edad de las personas ¿Son las personas de la edad de Carr las que tienen estos problemas que él observa en sí mismo? ¿Sucede lo mismo con personas que han vivido en Internet desde pequeños?
Los efectos negativos que pueda tener Internet se magnifican hasta alcanzar el estado de alarma (Internet nos vuelve superficiales o estúpidos) en lugar de buscar la forma positiva para solventar estos problemas (que si son equiparables a la pérdida de contacto con el suelo del conductor de automóvil quizás no sean tan graves).
Internet, como todo lo realmente nuevo e importante para la vida, requiere un tiempo de acomodación y estoy seguro de que la pérdida de pensamiento profundo no es una realidad sino más bien un miedo.

domingo, 24 de abril de 2011

En #500palabras ¿Cuál es el propósito de la educación?

A través de @olmillos me llega la invitación a participar en el debate #500palabras: ¿Cuál es el propósito de la educación? Invitación que agradezco sinceramente por lo que intentaré darle respuesta desde mi visión personal.

Podría responder esta pregunta en lo que dura un “tuit”: formar personas aptas para vivir en nuestra sociedad actual. Aunque algo así de genérico se parece más a una declaración de principios y buenas intenciones que a una propuesta de algo que pueda ser llevado a la práctica.

¿Qué es formar? ¿Qué es ser apto? ¿Cómo es nuestra sociedad? Responder detalladamente a estas cuestiones podría necesitar algo más de 500 palabras, de forma que me limitaré al espacio propuesto y a partir de la primera pregunta espero que también queden respondidas las otras dos.

Formar supone ayudar a desarrollar habilidades cognitivas, prácticas y éticas. Eso significa que no podemos quedarnos en la adquisición de conocimientos, debemos ir más allá y hacer que esos conocimientos, los datos en estado puro, puedan ser aplicados por el alumno en situaciones para los cuales hagan falta. Porque ¿qué es más importante?: ¿qué un alumno conozca las reglas de integración de funciones (las famosas integrales de matemáticas) o que cuando necesite aplicarlas pueda hacerlo? Indudablemente lo segundo, puesto que si aprendemos es para poder hacer uso de esos conocimientos. Pero quizás no sea ni siquiera necesario el conocimiento de la metodología concreta desde el momento en que la tecnología nos permite calcular esas integrales aunque desconozcamos el proceso concreto que se ha seguido. No quiero decir con esto que los conocimientos son inútiles porque hay máquinas que suplen ciertas actividades humanas, todo lo contrario, en lo que quiero incidir es en que debe darse mayor importancia a la enseñanza de aquello que las personas deben resolver durante el desarrollo de su vida y su trabajo. La balanza está actualmente del lado de los datos y debe irse decantando hacia el desarrollo de habilidades para resolver situaciones en las que desconocemos la respuesta.

El dato memorístico está actualmente devaluado desde el momento en que ya no es un bien escaso, sino abundante. No hace mucho tiempo obtener ciertos datos era costoso porque sólo determinadas personas, libros o revistas especializadas los contenían. Hoy en día el acceso a los datos almacenados en Internet y, mucho más importante para mí, el acceso a las personas adecuadas a través de las redes sociales, nos permiten resolver prácticamente cualquier necesidad de información que tengamos. La información fluye abundantemente entre las personas y no es un problema su obtención. Personalmente considero que la educación para la participación en redes profesionales es una necesidad imperiosa en nuestra sociedad actual. Algo que es tan sencillo de conseguir como usar Internet, y más concretamente las redes sociales, como lugar habitual de trabajo y no únicamente de ocio.

Los aspectos éticos y morales que emergen en la sociedad humana y que se han trasladado a Internet, en gran parte bajo el nombre de lo "2.0", son también parte fundamental de esta educación. Así vemos valores que se transmiten a través de los medios digitales como la solidaridad, gratuidad, colaboración, cooperación o respeto. Son valores que se adquieren a partir del uso cotidiano de Internet y la interacción con otras personas. Valores que en la vida diaria se aprecian pero no adquieren la misma importancia que en la relaciones digitales, que se basan en ellas, casi podríamos decir a partir de una evolución digital de tipo darwinista. La red ha modificado su ética desde lo que se denomina la Web 1,0 a la actual y no porque se haya programado así, sino porque estos valores emergen de forma natural como única forma de convivencia.

domingo, 3 de abril de 2011

Mapas conceptuales sobre microblogging educativo

Aprovechando la elaboración de un mapa sobre un nuevo sistema de microblogging educativo (Diipo) publico los cuatro mapas conceptuales que tengo sobre el tema: El primero sobre microblogging educativo en general y los otros tres restantes sobre Edmodo, Twiducate y Diipo.

Aunque los sistemas basados en microblogging son más sencillos de utilizar que otras redes sociales pueden resultar demasiado simples para algunas actividades. Puede ser un excelente modo para empezar o para usar con niños de Primaria. Actividades más complejas o con alumnos mayores quizás requieran el uso de otras redes sociales.

Pulsa sobre las imágenes para verlas en su tamaño real.

Microblogging educativo

 

Edmodo

 

Twiducate

 

Diipo

domingo, 27 de marzo de 2011

Aspectos a tener en cuenta a la hora de crear una red social educativa

Este artículo ha sido escrito para el curso Coordinación TIC 2.0. Funciones, Habilidades y Redes Sociales de Educared.
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Cuando decidimos crear una red social para poder trabajar con nuestros alumnos debemos tener en cuenta una serie de factores como la posibilidad de que nuestros alumnos tengan la edad para poder usarla, el tipo de red que queremos ya que hay diferentes sistemas que llevarán a resultados muy distintos o las prestaciones concretas de la red.


Legislación española

El REAL DECRETO 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal, dice en su artículo 13 que habla sobre el Consentimiento para el tratamiento de datos de menores de edad:

Podrá procederse al tratamiento de los datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la Ley exija para su prestación la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela. En el caso de los menores de catorce años se requerirá el consentimiento de los padres o tutores.

Así pues los datos personales de los alumnos de 14 o más años pueden ser gestionados por ellos mismos y por lo tanto disponen de potestad para obtener sus propias cuentas y servicios de Internet. Esta modulación de la edad se extiende también para la autorización de la propia imagen. Para los menores de 14 años siempre será necesario el consentimiento de los padres o tutores legales.

Sin embargo, la Ley de la Propiedad Intelectual no establece modulaciones en cuanto a la edad por lo que un menor de edad deberá requerir siempre el consentimiento de sus padres o tutores legales para publicar obras o trabajos realizados por él mismo. Esto se aplica a las publicaciones originales de los alumnos, como los trabajos escolares, en cualquier ámbito público de Internet.

Por lo tanto para el uso de redes sociales privadas, donde sólo tienen acceso los alumnos y sus profesores en principio sólo sería necesaria la autorización paterna para los menores de 14 años en cuanto al alta en la red se refiere y el uso de sus datos en la misma ya que las publicaciones que realice permanecerán en el mismo ámbito escolar, equiparable a exponer los trabajos realizados por los alumnos en el tablón de anuncios de la clase, como es práctica habitual hacer. No obstante, como medida aplicable a otros ámbitos diferentes a las redes sociales, como blogs, wikis, página del centro educativo, etc, se aconseja encarecidamente pedir la autorización paterna también para los alumnos de edades comprendidas entre 14 y 18 años.

De este modo ,teniendo en cuenta el contexto más amplio del Centro educativo, sea cual sea la edad del alumno menor de edad, se deben pedir dos autorizaciones: una para el uso de la propia imagen y datos del alumno (fotografías, vídeos, alta en servicios, etc.) y otra para la publicación de trabajos escolares. En estas autorizaciones debe intentar detallarse, en la medida de lo posible, los servicios que serán utilizados.

Es importante destacar que de acuerdo con el artículo octavo de la Ley orgánica 1/1982 el derecho a la imagen no impide la información gráfica de un acontecimiento público cuando la aparición de una persona (fotos o vídeos) se produce de forma accesoria dentro del acontecimiento.


Términos del servicio que se utilizará

Además de las limitaciones anteriores, debemos tener en cuenta las del propio servicio de Internet que vayamos a utilizar. La mayoría de las redes sociales imponen una limitación de 13 años para el registro y uso del servicio. Otras como Edmodo, Twiducate, Grouply o Wall.fm, sin embargo, no tienen esta restricción. Puede consultarse una lista completa sobre las edades de registro en estas páginas: Lista1, Lista2.
Estas edades mínimas de registro no pueden ignorarse bajo ningún concepto, incluso aunque se disponga de autorización paterna.


Redes verticales y horizontales

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el tipo de red que utilizaremos. Hay redes como Facebook, Tuenti o Twitter donde no es posible aislarse del resto de miembros que las forman. Así, lo más habitual al entrar en ellas es empezar a recibir peticiones de amistad de antiguos compañeros de colegio, amigos, familiares, etc. Estas redes, a las que hemos llamado horizontales, permiten el establecimiento de contactos potencialmente con cualquier usuario.

En el ámbito educativo con menores de edad esto supone un problema ya que el profesor desconoce las personas con las que contactan los alumnos y puede ser una fuente de problemas (acoso, insultos, etc.) de los que sería responsable en última instancia el profesor que “obliga” al alumno a utilizar dichos sistemas para sus clases. Por estos motivos desaconsejamos totalmente el uso de estas redes con menores de edad. Quizás en los niveles de Bachillerato es donde pueden empezar a utilizarse, pero siempre como algo optativo.

En su lugar lo más correcto con los menores de edad es utilizar las redes que hemos llamado verticales. En estas redes el alumno sólo puede contactar con los miembros de la propia red. Estas redes las crea el propio profesor. De este modo únicamente podrán entrar en contacto con sus propios compañeros y los profesores. Son redes de este tipo Edmodo, Twiducate, Grouply, SocialGO, Wall.fm, Ning, etc. Puede verse una lista completa de estos tipos de redes en este mapa conceptual.

¿Por qué esta precaución con las redes sociales? Porque el flujo de información personal es mucho mayor que en cualquier otro sistema de Internet y se presta especialmente a la exposición de datos, situaciones o imágenes personales que en otros medios como los blogs no existen. Por este motivo es necesaria una especial sensibilización con las redes sociales y los datos que fluyen a través de ellas. Todos estos motivos aconsejan utilizar siempre las redes de forma que nadie, excepto sus miembros, puedan ver su contenido.



Tipos de redes sociales

Básicamente disponemos dos tipos de redes que son muy diferentes en su filosofía y modo de funcionamiento. Las mas simples son las que toman como modelo a Twitter, son las redes basadas en microblogging. Este tipo de redes suelen estar centradas en el texto breve con pocas posibilidades más. Su falta de prestaciones (no tienen foros de discusión, blogs, chat, etc.) hacen que sean especialmente indicadas para niños de Primaria ya que su uso suele ser mucho más sencillo que el resto. De todas formas no deben descartarse para alumnos mayores, incluidos los universitarios, ya que en determinadas ocasiones puede ser más útil un sistema sencillo que se adapta a nuestras necesidades que otro más complejo pero que no nos aporta nada nuevo. Son redes de este tipo: Edmodo, Twiducate y Shoutem.

Otro tipo de redes son las que siguen un modelo semejante a Facebook, estas redes disponen de muchos sistemas diferentes de comunicación, como son mensajes privados, en los muros de diferentes partes de la red, foros de discusión, creación de subgrupos dentro de la red y un largo etcétera. Su uso es más complejo que las anteriores aunque los adolescentes ya están acostumbradas a ellas principalmente por el uso que hacen de Tuenti y Facebook. Están, por lo tanto, especialmente indicadas para alumnos a partir de los 12 ó 13 años. Estas redes completas permiten un uso muy amplio y adaptado a las necesidades de cada uno. Pueden verse algunos ejemplos en el artículo Mi clase en la red social. Son redes de este tipo Grouply, SocialGO, Ning o Wall.fm.