En un artículo anterior se trató el tema de la identidad digital de los centros educativos, como un aspecto fundamental que debe ser tenido en cuenta si se pretende tener una presencia fuerte, así como una buena imagen. En esta entrada trataremos sobre la identidad digital de los jóvenes y niños que empiezan su andadura digital y cuya presencia en Internet permanecerá probablemente durante toda su vida.
Identidad digital
Como ya se dijo en el artículo anterior, la identidad digital hace referencia a la imagen que proyectamos de nosotros mismos a través de los soportes digitales y cómo nos ven los demás. Esta imagen es de gran importancia para todos, tanto si somos usuarios activos de Internet, participando en discusiones, foros, redes sociales o escribiendo en blogs, como si nos limitamos a leer páginas y nada más. Para bien o para mal, la red se ha convertido en una enorme acumulación de información de todo tipo que incluye a las personas y es más que probable que nuestro nombre aparezca en los buscadores aún cuando no hayamos hecho nada relevante en Internet. Esta información, que puede ser de lo más diversa y de fuentes totalmente insospechadas, forman parte también de nuestra identidad digital y nos definen y califican ante los demás.
Internet como “nido de delincuentes”
No podemos caer en actitudes alarmistas, como la de aquellos para los que casi cualquier actividad realizada en Internet es potencialmente peligrosa y/o delictiva, o los que piensan que Internet es un nido de pederastas y delincuentes ávidos de víctimas y que tarde o temprano harán caer en sus redes a los menores. Pensar así es simplificar la realidad y tomar la vía fácil de mejor prohibir y restringir el uso antes que educar y conocer las auténticas implicaciones de lo que es la red. Desgraciadamente este tipo de actitudes son quizás las más frecuentes hoy en día y se crean miedos y un alarmismo totalmente injustificado entre los padres, profesores y no pocos adultos en general. Además, si esta visión apocalíptica de lo que es Internet llega hasta las personas con responsabilidades directivas en los centros educativos, el daño que se hace es irreparable. Los riesgos de Internet son más o menos los mismos que los de la vida real y quizás me atrevería a decir que menores, ya que conozco de primera mano delitos sufridos por conocidos en persona y, sin embargo, no conozco a nadie que haya sido víctima de algún problema delictivo en Internet, excepto en las noticias.
Si decimos ir, por ejemplo, a Barcelona de vacaciones y al pedir información sobre esta ciudad nos hablan únicamente de los casos de atracos, robos, violaciones, accidentes de tráfico y otras lindezas por el estilo, en lugar de la Sagrada Familia, las Ramblas, el parque Güell, la Pedrera o el Paseo de Gracia, probablemente decidamos quedarnos en casa. Nadie en su sano juicio obtendrá únicamente este tipo de datos sobre la delincuencia en la preparación de sus vacaciones, aún cuando los pueda tener en cuenta. Por el mismo motivo no tiene sentido ver Internet únicamente desde los ojos de la delincuencia, el engaño o el acoso. Esta es una visión incompleta y totalmente falsa de lo que es la red. Dar la correcta visión de lo que es Internet, con lo bueno y malo que tiene, es fruto del conocimiento. Hoy en día no hay justificación para que personas dedicadas a la docencia sigan teniendo visiones falseadas de la realidad y es de una enorme responsabilidad saber dar una visión equilibrada y realista de la naturaleza de Internet.
El mundo digital frente al mundo analógico
Internet tiene unas características que lo diferencian claramente del mundo analógico (la vida al margen de Internet, por contraposición a lo digital). Estas diferencias crean un salto cualitativo y cuantitativo entre ambos mundos que afectan de forma decisiva en la identidad digital (esta distinción es puramente metodológica, puesto que actualmente la separación entre lo digital y lo analógico tiende a desaparecer y sus fronteras se vuelven difusas a medida que lo digital queda integrado en la vida diaria).
- Facilidad para publicar información. En una red social es posible publicar en 10 minutos información sobre nuestra vida privada, junto con fotos de todo tipo, y quedar expuesto ante los ojos de los demás. En el mundo analógico hacer algo así es prácticamente imposible.
- Difusión. Aquello que se expone de forma pública en Internet automáticamente queda a disposición de cualquier internauta, potencialmente millones de personas. Lo que realizamos en nuestra vida analógica sólo es visible en nuestro círculo más inmediato y los mecanismos de difusión son lentos y restringidos, el alcance geográfico y temporal suele ser muy limitado. Sin embargo en Internet este tipo de barreras no existen y a los pocos segundos cualquier información puede ser vista por un gran número de personas que se encuentran en el otro extremo del Planeta. Aún cuando decidamos que sólo nuestro círculo más íntimo de amistades podrá ver aquello que publiquemos, la realidad es que los mecanismos por los que esta información se escapa y circula puede ser totalmente insospechada. No hay más que pensar en la teoría sobre los seis grados de separación para comprender la realidad de la difusión de la información.
- Apropiación de la información. Cualquier objeto que pongamos en la red (texto, imagen, vídeo, etc.) puede ser copiado por otros con una facilidad inexistente fuera de Internet. Esta apropiación de lo ajeno puede ser deseado y permitido (por ejemplo, mediante el uso de una licencia Creative Commons, como todo lo que contiene este blog) o no. La realidad de esta apropiación debe llevar a reflexión cada vez que se publique algo en la red.
- Permanencia. Aquello que realizamos en el mundo analógico suele ser olvidado y queda substituido por otras acciones a medida que pasa el tiempo, salvo que realicemos una gesta memorable, cosa poco probable para los que somos ciudadanos de a pie. La información circula por Internet de forma continua y no hay una distinción clara temporal. Así en una búsqueda cualquiera pueden convivir resultados de hace una semana con los de hace 10 años. Además, a esto se añade que aunque las fuentes originales hayan desaparecido es relativamente fácil que esa información haya quedado fijada en cualquier otra página o sistema de información.
El mal uso de Internet en la construcción de la identidad digital
La traza que dejan nuestros jóvenes en Internet determinará la forma en la que serán vistos por otros, esta visión condicionará sus relaciones tanto personales como profesionales. Desgraciadamente, con demasiada frecuencia, los niños y adolescentes actúan pensando que sólo verán aquello que publican sus amigos más cercanos aún cuando están publicando en medios totalmente públicos. Algunos de los errores más frecuentes son:
- Publicar datos personales como la vivienda o el número de teléfono.
- Declaraciones públicas de amor que pueden comprometer futuras relaciones y proporcionar más de un serio disgusto.
- Detalles inapropiados de fiestas, juergas o gamberrismo les pueden ocasionar serios problemas, tanto a nivel familiar como laboral.
- Insultos y amenazas, son frecuentes especialmente entre los niños que se inician ya que piensan que son totalmente anónimos, algo que es completamente falso.
- Denigrar la imagen de otros mediante la modificación de fotos, publicación de vídeos denigrantes o la escritura de textos ofensivos.
- Imágenes que atentan contra la propia intimidad y que en un futuro cercano con mucha probabilidad provocarán el rechazo de su dueño.
A continuación hay algunos ejemplos de actividades que podríamos calificar de irresponsables y que pueden tener consecuencias negativas para los jóvenes. La cara de las fotografías ha sido ocultada deliberadamente, a pesar de que sus propios dueños no lo han hecho y aparecían perfectamente reconocibles en ellas (en algunos casos con nombres y apellidos).
| Fiestas | Imágenes que atentan contra la propia intimidad |
| Gamberrismo | Insultos y amenazas |
| Declaraciones amorosas | Pulsar sobre las imágenes para ampliarlas |
La permanencia de la información en la red hará que aunque estas imágenes y textos sean eliminados, su completa desaparición no está en absoluto asegurada, constituyendo una fuente de problemas pasados unos pocos años, si no de forma más inmediata.
La creación y la gestión de la Identidad Digital
El niño y adolescente debe ser consciente de la repercusión que tiene su actividad en la red y la importancia que tiene su propia identidad digital. Para ello es necesario que los centros educativos incluyan entre sus enseñanzas la creación y gestión de la identidad digital de los alumnos. Como enseñanzas de tipo transversal y al mismo nivel que las normas de conducta en la vida real. Alejado de visiones policiales y delictivas, es necesario centrarse en el correcto uso de Internet y en las normas que la ciudadanía digital requiere. Algunos aspectos de importancia pueden ser:
- Ser conscientes de la facilidad en la difusión de contenidos.
- Tener conciencia de la realidad en la apropiación de contenidos por extraños y conocidos y en qué casos deben usarse las licencias Creative Commons.
- Asumir la permanencia de contenidos en Internet y la dificultad para la eliminación de todas las trazas dejadas por la actividad del menor.
- Normas de conducta en Internet, como:
- El respeto y el diálogo frente a la amenaza, la descalificación, burla y la denigración de otros.
- La protección de la propia intimidad sabiendo qué datos propios deben publicar y cuales no, así como las imágenes propias que pueden publicar.
- Protección de la intimidad de los demás, evitando difundir información confidencial o que los pueda comprometer.
- Uso de un lenguaje correcto, en el conocimiento de que la audiencia que lo leerá es mucho más amplia de la que puede esperar en un principio.
- Conocer y respetar las condiciones de uso de los servicios de Internet.
- Asumir y participar de la cultura colaborativa y participativa que caracteriza la sociedad digital de hoy en día.
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- Aprender a diferenciar los medios privados de Internet, donde la información se mantiene segura, de los públicos o semi-públicos, donde no podemos controlar su destino final.
- Aprender también a usar Internet en beneficio propio. Publicar sin miedos, pero sólo aquello que se desee que pueda ver cualquiera, siendo conscientes de las implicaciones que tiene (porque las tiene).
- Aprender a usar Internet para crear una imagen que beneficie al joven en su futuro laboral:
- Publicando los trabajos realizados en la escuela.
- Publicando artículos de opinión, análisis o de actividades que realiza el joven por afición.
- Contribuyendo en discusiones de tipo académico, científico, literario, etc. en blogs, foros o redes sociales.
- Participando en proyectos de creación de conocimiento (por ejemplo, en wikis públicas).
- Si el adolescente tiene alguna vocación laboral definida, seguir en Twitter, Facebook u otros sistemas y redes sociales a personas reconocidas en el ámbito de su interés, para poder establecer un diálogo con ellos.
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Conclusiones
- La identidad digital que se están creando ahora los menores de edad les acompañará, muy probablemente, el resto de sus vidas.
- Desde niños deben aprender las normas de comportamiento que requiere la ciudadanía digital y que influirán de forma decisiva en su identidad digital.
- La ciudadanía digital se construye desde el conocimiento de lo que es Internet, la comprensión de su funcionamiento y el alcance de las actividades realizadas. Tienen especial responsabilidad los centros educativos.
- El uso que algunos niños y adolescentes hacen de Internet requiere una actuación decidida e inmediata por parte de centros educativos y padres, antes de que sea demasiado tarde y algunos de ellos puedan tener repercusiones negativas en su vida futura.
- Los centros educativos deben incluir de forma explícita la creación y gestión de una correcta identidad digital como uno de los valores que deben fomentar.
Para terminar recomiendo leer el artículo de Tíscar Lara, dirigido sobre todo a los alumnos universitarios, así como la presentación que acompaña el artículo Crear contenidos y publicar en la red.





5 comentarios:
Juan José,
Recomiendo a quienes estén interesados en la temática Identidad Digital, leer la entrada al blog "Tus datos íntimos son una mina", publicado en http://www.e-learningsocial.com/Flavia/blog/141/ y debatir al respecto (yo ya inicié el debate).
Saludos,
Flavia Ricci
www.flaviaricci.com
Estupendo Flavia, yo dejé mi granito de arena
Una tarea pendiente de las administraciones o de los centros, que se va descuidando y se deja a criterio de soluciones parciales y personales. Todo se reduce a prohibir el acceso a determinados sitios, cuando lo que hace falta es educar.
Un saludo.
Gracias Tote, tienes razón en lo que dices, en este tiempo se están produciendo problemas y aparecen situaciones totalmente inexistentes hace pocos años.
Saludos
Antonio, pienso como tú. Prohibir no es más que esconder la basura debajo de la alfombra para que otro la recoja.
La única solución es educar, no hay otra. La censura y represión no soluciona absolutamente nada.
Te agradezco el comentario, saludos
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